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-LOS DIOSES-
Soñad con semejantes plegarias.
Existimos sin excepciones.
Existimos en la calle.
Toda calle, base de la existencia, materia habitable
que poetiza las aceras con el fuego del pensamiento,
es evidentemente fruto de la represión.
Se reprimen los actos de liberación.
Formas de psicología, filosofía freudiana en estado de latencia
para manipular entes independientes.
La calle es un templo - espiritual, para algunos -
en el que se realizan rituales de psiquismo chamánico.
Los iluminados, que llevan la palabra incandescente,
pura, en el alma. Los pasos se acercan gradualmente al final,
dulce final de todo lo que se ve.
Una pirámide: prostitutas, vicios varios, pedofilia, sustancias
prohibidas de otras dimensiones. La búsqueda de la pureza es
el objetivo, el objetivo del chamán. Detenemos el pensamiento,
todo se detiene, y solo murmura la ilusión de la alegría.
Es inevitable, el aburrimiento del imperio que custodia
el secreto del oro. Existimos. Caminamos por senderos de corrupción,
y como gatos salvajes nos lanzamos al desnivel.
Es la amalgama pútrida de sexos en este burdel.
El sexo es el motor, el sexo domina las calles,
Las llamas calcinan toda blancura y arde la retina del alma.
La Muerte es omnipresente, y la Muerte es nuestro Dios.
El azar como único destino. La Muerte es un juego,
una ruleta rusa con el revolver cargado hasta la
ultima bala, que es el momento en el que el azar termina.
El cine proyecta imágenes de vida nocturna.
Noctámbulos somos en el cenit de la vitalidad que se nos otorga.
La única vida posible es esta, pero no por mucho tiempo.
El círculo se cierra con lentitud pero sin pausa ninguna.
La autopista con cadáveres a ambos lados,
una carretera de carne, conduciendo hasta llegar al bar. Bebiendo,
ya sabes, repostando para seguir el viaje. Sí, el viaje, nuestro viaje.
Bienvenidos al Cabaret de los 5000 espejos!!!!!
Malvenidos al Vau-de-Ville de los ligueros rotos.
Ofrecemos refugio sexual, espiritual, anímico,
una salida de emergencia en caso de incendio
como estipula la ley sagrada. Botas rotas de atravesar desiertos.
Morir.
Transición
Todo es paralelo excepto la muerte
Bosques, muros plagados de telarañas,
viejas canciones, y un chico inconsciente,
el sueno ligero. Una chica esquizofrénica preciosa,
tratando de atar lazos de saliva
con insistencia agobiante. Palmeras a ambos lados,
y suficiente refugio para todos. El Bar no cierra
y el reto es imponente. Puertas circulares,
siempre abierto con personal a disposición del cliente.
La chica ya duerme y los demás
viajan en una noria. Sudando y sangrando,
el huésped se ahoga.
El mártir se deshace en elogios para con nuestro presidente.
Y la guerra? Cuando entrevistaremos al asesino de masas?
La gente llora entre barro y gusanos esperando revelaciones divinas.
Un círculo de fuego permanente, imposible de extinguir.
Arden los cementerios. Es la hecatombe de la historia.
Nuestra historia vista como escaparate de tiendas baratas de abrigos
desvencijados, deshilachados con crueldad.
El agujero del mundo por donde todos miran alguna vez
para ver que fuera en la periferia
los coches no son más que una sucesión de luces sin sentido,
la sinrazón, el dragón mitológico que es la noche.
La física, el movimiento, la coordinación perfecta en el teatro.
El escenario enfocado con lentes especiales
Diseñadas acorde con el ojo humano.
Desarrollado sistema ocular.
El asesino en serie comete crímenes indecibles,
como un santo ahogado en estertores.
Las imágenes de Dalí, retorcidas, intempestivas
observan el tiempo
precisando el instante en que
fueron testigos de la visión suprema:
"el reloj deforme"
Todavía errantes en el desierto, los mercenarios buscan
el mensaje secreto del asfalto
poblado por ejércitos de murciélagos
animales locos y deidades plastificadas.
El criminal, nuestro salvador,
un Cristo callejero a quien los generales crucificaron
y condenaron por anómalo.
La extensión de sus cinco sentidos era mayor.
Y el milagro acabó con balas escribiendo el final.
La decisión está tomada y el equipo de emergencia
está de camino. Pronto seremos rescatados.
La infernal comedia: "Descenso al Cócito"
El loco espía al profeta
el profeta persigue al loco
el erudito declara loco al profeta
y el loco profetiza erudiciones.
El loco alquila una habitación
en un motel de carretera, en la autopista de su libertad,
y comparte la noche con su profecía.
Erudición aparte
Morimos devorados por buitres
La fe del atleta drogado se derrumba,
un ataque al corazón y todo se desvanece
en el instante que la gloria, ahora huidiza,
podría haber enaltecido.
Cierras los ojos y ya solo distingues el sonido constante,
amenazador, inquisidor, aprisionador
de la campana.
Nadie ríe de camino al patíbulo.
Prenderle fuego a la noche oscura, abrirse paso al otro lado.
Profecías de un ángel, de una hoguera fugaz que ardió con fuerza.
Todo es un caso de rebeldía.
Alentan los reyes a la revolución antirrevolucionaria.
La muerte es el principio.
La cámara fotográfica utiliza un sistema similar
a la captación de imágenes del ojo humano,
y graba momentos relevantes e irrelevantes
que la memoria no retiene. Magia visual.
Todo existe y solo el entorno cambia.
El ojo del poeta observa inmaculado
y desgrana los hilos del aire. El espejo
refleja el disfraz que lleva nuestro vivir.
El océano extingue las fogosas voluntades.
Las puertas están abiertas al amanecer. Brillantes,
las estrellas se deshacen para dejar paso al cielo azul
que inunda el horizonte. Un caos absoluto se apodera
del día y los niños juegan en el patio ignorando
el frío ambiente que les rodea.
La vigilia se escapa lentamente, se aleja.
La consciencia se desvanece y
Comienza el vértigo.
El cerebro es una esponja
desfilando en silencio.
Fosilizado, ambarino,
Con momentos de suavidad.
La mente arde con furor
deseando calmar su sed mortal
de secretos inconfesables.
Mente. Alma. Espíritu.
Sinfonía de esclavitud.
Consumidores del libre albedrío
en las ciudades.
Succionando los deseos como vampiros amantes
La red (Internet) es un peligroso instrumento
que se escapa de los manos de los "cibernautas",
una vasta red bajo la máscara del progreso,
una herramienta de masturbación constante
en la que los usuarios, poseídos por una necesidad
constante de recreo, de solaz, entregan sus personas
al anonimato del ciberespacio,
de la infinita matriz de información y posibilidades.
El frío punzante de cables y de terminales,
evolucionando cada segundo en torrentes electrónicos.
ACTORES: Los Héroes de Mil Caras.
El pensamiento del azar es inconcebible, esperando la tormenta
no se espera sino la muerte en la esquina de una página.
Asfixia por contaminación sentimental.
El amor es una ventana inútil, página sin palabras,
piedra y vapor. El hombre concibe arte como arte.
Otros conciben arte, como vida. El espejo de las maravillas,
las penas, los infortunios, el elixir sagrado de jade.
Edificios, arquitectura del sistema nervioso,
el tipo estaba fascinado por todas esas partes
del sueno americano. Y se preguntó si:
Habría un sueno europeo donde él vive.
Descubrió la panacea universal tras el ojo de cristal de un mendigo.
La antigüedad está preñada de sensaciones,
de formas exaltadas.
El cuerpo era el único dios
en medio de aquel supuesto politeísmo.
La belleza como oráculo, lo único en lo que creer y
depositar fe. Las nubes se derriten, el monte Olimpo
rinde pleitesía a estas divinidades terrenales, que con
espasmos de lujuria se arrodillan ante los ojos del pueblo.
Curaban enfermedades, deshacían maleficios y evitaban
atrocidades en nombre de dioses invisibles.
Sanidad del estado griego bajo presión apolínea.
El chamán copulador que espanta estantiguas
en las hogueras de la noche,
seccionó su miembro bajo éxtasis diabólico.
Las brujas compartieron su lecho.
Las influencias hostiles de la naturaleza
persiguen ansiosas mi corazón para devorarlo.
La forma de evitar su nefasta penetración
en mi organismo sensible
es mezclar la sustancia ósea de mi espíritu con su esencia.
Todo sacrificio es vano y solo
el entregarme resultará victorioso.
En guerra con las vistas de mis ojos
no puedo sino ofrecer mis sentidos a su grandeza,
el culto a la superficie. Ahora entra la Gran Madre
en mis aposentos, la recibo, la enfoco hacia mis adentros.
Tres mujeres. Hermanas. No dijeron una sola palabra en toda la noche.
Decidí comentar súbitamente una reflexión
que cruzó mi tranquilidad:
"Veo vuestras almas pecar".
Sonrieron y fingieron comprender. Obviamente solo fingieron.
El símbolo cancerígeno ha sido grabado.
En quirófanos operan la estructura corporal
con manos temblorosas y aplican anestesia
a los órganos del tacto. Lo que queda es una piedra.
Ocio es acortar las horas de languidez,
observar lo que no ha sido visto es alucinar
y comprender lo incomprensible es mentir.
Fingen conocer los misterios de la cuna, pero
esculpen falsos pilares a sus templos.
Demonología.
Ciencia del abismo.
Bares, desiertos, un camarero que sirve cerveza
medio muerto, y que en el instante de acoger
el milagro con sus dedos, deja fluir en el aire
un soplo de sospecha. La policía entra en el local,
inquisidores buscan la droga, pero el humo imposibilita
el registro de la zona y los agentes abandonan el lugar del crimen.
Las hélices de la histeria, el sonido de la autoridad,
revoloteando en el centro de aquel microcosmos decadente
sella la niebla de la noche. La ley es clara y los enervantes
no están legalmente producidos. Hipocresía pseudohospitalaria.
Un objeto cónico sobre el escritorio, irreconocible.
Tarareo himnos atenienses con doncellas patriotas
mientras descifro el origen de tan interesante artilugio,
un mecanismo verde grisáceo que contiene
cierta viscosidad absintesca. Semeja una galaxia.
Encontramos varias modelos que posaron para nuestra
exposición de los genitales humanos. Adolescentes con
talento para el exhibicionismo artístico. Muestran sus senos
al Dios-Cámara. Y con cierta vergüenza ejemplificaron
la suavidad de la textura cutánea. Un éxito en todos los sentidos.
Los libros gritan en el infierno, e intentan reproducirse por
Ingeniería mimética.
Los lectores contagian la infección y propagan
la epidemia léxica.
La literatura es una práctica profana que se remonta
a la pre-historia, donde se ejercía la literatura cavernícola,
a base de jeroglíficos en formas animales que representaban
las fuerzas de la naturaleza y los pilares de la supervivencia.
La escritura es una imagen distorsionada de los miedos internos
que tiende a exteriorizarse por medio de complejos confesados.
La historia de las letras (como representaciones pictóricas
de conceptos) es prolija. Se puede reducir a la nada, a la
más valiente entrada en el mundo de las sombras que se conoce
como psique.
El club de los literatos iluminados es una institución eclesiástica
cuyo objetivo primordial es la abolición de las rebeliones líricas.
El sexo es creativo, el acto de autocombustión de los bonzos,
el hatillo donde reposan las prendas de la llama que calcificó
el cráneo del monje.
Los preliminares que arrullan
Los finales que desesperan
Y todo lo que ambos albergan
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