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DE LAS VOCES PERIFÉRICAS DE LOS POETAS CRÍTICOS
DESDE DENTRO DE LA JAULA
Desde que Max Weber se refiriera a la sociedad burocratizada del capitalismo embrionario como "jaula de hierro" hace ya más de 100 años, la metáfora no ha perdido ni un ápice de su realidad. La lucha vigente entre la seguridad y la libertad en el día a día del hombre contemporáneo lo sitúan en el centro mismo de esta jaula, sin embargo hoy, esta jaula se ha convertido en un hogar placentero, dónde más que la sensación de cautiverio, prima la tranquilidad de sentirse protegido por los barrotes.
Si hace 100 años la jaula era de hierro hoy es de oro, si entonces rodeaba con sus barrotes al individuo que luchaba por escapar, hoy está en su interior, es el individuo el que alberga la prisión dentro de sí.
En el momento en el que al pájaro le cortan las alas, su única arma posible es la voz. El canto del pájaro enjaulado es la poesía de la conciencia, la única revolución posible.
La proclamación de la poesía como instrumento de lucha social forma parte del ideario de las vanguardias históricas. Cuando e n 1956 André Breton dio a conocer por primera vez el concepto por él acuñado de "miserabilísmo" quería significar todo aquello que se opone al pensamiento poético. Si el pensamiento poético convierte en poesía todo lo que toca, dignificándolo, exaltándolo y aceptando su realidad poliédrica, el miserabilismo transforma todo en miseria, concibiendo la realidad como algo digno de desprecio y sujeto al valor de cambio que le otorgue el mercado o las instituciones.
La sociedad del nuevo capitalismo, o del capitalismo senil, como se quiera ver, no solo favorece el miserabilismo sino que lo promueve. Frente a esta acumulación de miseria, consecuencia directa de la acumulación de capital, el ciudadano medio cuenta con la visión poética como única arma. La percepción de la realidad en toda su magnitud, recreando, en ambas acepciones, el sentido de las cosas hasta el infinito.
Este fue también el punto de partida de la Internacional Situacionista, promover la deriva y la libertad para la creación de situaciones fuera de lo cotidiano, ajenas al mercado del arte y con un carácter pretendidamente poético. Dentro del manifiesto situacionista de Guy Debord, ni arte, ni política, ni urbanismo, encontramos las siguientes palabras que condensan las aspiraciones del colectivo que culminó su andadura en el mayo del 68 francés:
"Debemos presentar en todas partes una alternativa revolucionaria a la cultura dominante; coordinar todas las investigaciones que se hacen en este momento sin perspectiva de conjunto; conducir, mediante la crítica y la propaganda, a los artistas e intelectuales más avanzados de todos los países a tomar contacto con nosotros en vista de una acción común."
Con este espíritu crítico hacia el poder establecido comienza a fraguarse en los años 80 la vanguardia poética española. Desde las periferias, desde los extremos ocultos para los media, surgen pequeños hitos que empiezan a alzar la voz. Así encontramos un grupo de editoriales alternativas como CRECIDA en Ayamonte o la colección Zigurat del Ateneo Obrero de Gijón, que prestan por primera vez atención a los poetas noveles y críticos para sumarse a la lucha. Más adelante, en la década de los 90, se gestan encuentros como EDITA (encuentro anual de editores y escritores alternativos), la UEPV (Unión de escritores del País Valenciano) o Voces del Extremo. Todos ellos juntos en la ardua tarea de gritar para hacer oír una poesía que nada tiene que ver con el folklore y la farándula que se emite desde los medios convencionales.
Construyendo una conciencia crítica
Voces del Extremo es un encuentro anual de poetas radicales, que se articula en torno a un tema común cada vez y que congrega a una treintena de creadores críticos que construyen conciencia e ideología usando como arma la poesía. Se celebra cada año, desde 1999, en Moguer (Huelva) y de dicho encuentro se edita un volumen antológico con los textos de las ponencias y la obra de los poetas asistentes.
El poeta Antonio Orihuela, desde la Fundación Juan Ramón Jiménez, fue quien dio comienzo a estos encuentros y quien cumple la función de coordinar a todas las partes que hacen posible que se siga realizando.
Dice Orihuela que se trata, en definitiva de "reunir gente que con palabras sencillas, con inteligencia y lucidez nos hable al corazón desde la razón."
Si el centro de la poesía está marcado por el mercado editorial, por la búsqueda del éxito, las listas de ventas y los conflictos vacíos por asuntos puramente formales, Voces del Extremo se sitúa en los márgenes, en la poesía en todas sus acepciones, como cuestionamiento, ético y estético, pero sobre todo crítico y lúcido, de la realidad social. Desde Moguer ha empezado a hablarse de poesía de la conciencia para definir a estas voces, a estos pequeños hitos de antipoder que van recitando verdades.
En palabras de Antonio Orihuela: "Sólo más allá, por los márgenes de lo tolerable, discurre invisibilizada una práctica radical, crítica, consciente, colectivista y libertaria que se construye con los sin-parte, los excluidos, los débiles, las víctimas... en suma, con el nuevo sujeto político del precariado.
Una práctica poética que asume que actúa en y para un mundo compartido con otros, donde nuestras propias identidades se relacionan y crean mutuamente, como pluralidad y diálogo con la alteridad, que ofrece alternativas al inmundo, tensionada entre lo particular y lo universal, atenta a las desigualdades y comprometida con la suerte del mundo y el pensamiento nómada que la aleja de las categorías totalitarias.
Una práctica poética para la que la ética es sencillamente la reivindicación de lo vivo que rechaza sobrevivir a costa de incorporarse a los caminos de la muerte."
El auspicio de la Fundación JRJ y del pueblo natal del poeta, Moguer, es parte esencial de la naturaleza del encuentro. Juan Ramón Jiménez es el arquetipo de poeta de la conciencia, en su vida y en su obra se posicionó del lado de los oprimidos. Si Juan Ramón apostó por las nuevas generaciones de poetas que se oponían al régimen, si combatió siempre contra las imposiciones de forma o fondo que constriñen la creación, no podía ser en otro marco que en su casa y su pueblo donde se reúnan cada año los que persiguen los mismos fines. En su poema en tres estrofas, Espacio encuentra Voces del Extremo una suerte de manifiesto fundacional.
La conciencia, la ética, la utopía, la realidad o la vida han sido algunos de los temas sobre los que ha girado Voces del Extremo. El próximo encuentro versará sobre poesía y capitalismo. Cabe destacar al respecto las lúcidas palabras de Orihuela:
"El capitalismo nos empobrece, y este empobrecimiento sólo se puede vivir como frustración o como antagonismo. Desde la frustración no se puede imaginar la liberación social, pero conectando los antagonismos otro mundo puede ser posible. Tal vez pueda parecer absurdo hablar hoy, cuando el arte de la política hace años que se instaló en el pragmatismo, de lo posible y lo imposible, pero el que todas las alternativas asuman la continuidad del actual sistema es aún mucho más absurdo.
Conectar los antagonismos, recuperar del pasado el cúmulo de expectativas, ni conseguidas ni frustradas desde las que proyectarnos, reconociéndonos como lo que somos, un eslabón en la lucha que ha tenido lugar a lo largo de la historia de los oprimidos contra los opresores y sentirnos orgullosos de estar librando este combate. Incluso si lo perdemos, otros lo ganarán, todos los otros."
Intentamos ansiosos la escritura imposible.
Escribir en un río, en un papel,
en un cuerpo.
Escribir en la sangre con sangre.
Todas las cartas son insuficientes,
incompletas, verdaderas.
Todas las cartas son difíciles,
son el principio.
David Eloy Rodríguez. Once Inicial . 2002
Este empeño mío
de nacer cada mañana,
me costará caro.
El mundo no soporta,
así como así,
que alguien se resista
a unirse a los adultos,
a los que saben más,
a los que dirigen mejor,
a los que "crecen",
a los que medran,
a los que pueden.
No soporta
a alguien que se resista
a esa especie de muerte
que ellos llaman vida.
Begoña Abad. Vestidos . 2007
Libia Pérez
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